miércoles, 24 de febrero de 2010

BUSCANDO PETROLEO AJENO

La columna del Diablo
Buscando petróleo ajeno
Diario Vea
Miércoles 24 de Febrero de 2010
Que los británicos tienen mucho de satánicos, hace ya largo tiempo que lo sabíamos. Más por corsarios y saqueadores de los bienes ajenos que por la afición inglesa e irlandesa al satanismo, vieja costumbre de espiritistas que invocan ánimas en mesitas de tres patas, fundan clubes o comités de aspirantes a magos o hechiceros retirados, y hacen multimillonaria a la señora creadora de los libros de Harry Potter, hasta ese momento una apacible ama de casa y hoy una de las mayores fortunas del Reino Unido.
Para completar este amor por la brujería que ha hecho posible el personaje, ahora la autora va a ser demandada en Inglaterra por el delito de plagio, por haberse copiado capítulos completos de otros libros. Es decir, un robo. Un hurto de la imaginación ajena.
Por eso, a nosotros los diablos nos gustan los personajes de la realidad y la ficción británica, entre quienes siempre se encuentran cleptómanos y saqueadores. Me viene a la memoria Sir Walter Raleigh, remontando el Orinoco a la búsqueda de Eldorado, la ciudad de puro oro en nuestra Guayana, para complacer a su ama, la Reina de Inglaterra, quien al final lo mandó a la horca por pirata y ladrón.
En fin, son cosas de ingleses como los de la compañía Desire Petroleum, que ayer iniciaron prospección de crudos a 3.500 metros de profundidad , en uno de los primeros bloques adjudicados en las islas Malvinas, que los ingleses llaman Falklands, y fueron robadas a los argentinos en 1834. Ahora se conoce que hay 60 mil millones de barriles de petróleo recuperable en esos potenciales yacimientos. Fue la verdadera razón por la cual el gobierno de la Tatcher, desde Londres, envió una poderosa escuadra para rescatar el archipiélago, argumentando que lo hacían por su obligación de defender a los pobladores de esas islas, unos pocos centenares de "kelpers" que viven faenando ovejas y consumiendo krill, un pequeño marisco sin gusto a nada. Igualmente llama la atención el nombre de esa petrolera, en español "Deseo Petróleo".
En un desplante retador, el Ministerio de Defensa del Reino Unido anunció ante el Parlamento, en la Cámara de los Comunes, que ese Gobierno tomará cualquier medida que estime necesaria "para proteger las Falklands". Pero ya los países latinoamericanos y del Caribe expresaban en Cancún su plena solidaridad con Argentina. Tarde o temprano, los británicos tendrán que respetar las resoluciones de la ONU y marcharse de las Malvinas para siempre, respetando un patrimonio que no les pertenece, incluyendo su petróleo escamoteado y saqueado.