sábado, 9 de octubre de 2010

EL DÉCIMO DÍA, DEL DÉCIMO MES, DEL DÉCIMO AÑO


El décimo día, del décimo mes, del décimo año, 10-10-10. es decir: el domingo que viene
“El peligro más grande de nuestra humanidad reside en creer que salvarla es una responsabilidad de los demás”
Raúl Bracho
La alienación de esta sociedad consumista ha dejado muy atrás aquellos tiempos en que el hombre relacionaba el estudio de los ritmos y períodos de la hermosa maquinaria celestial, con su interpretación y la comprensión por medio de esta matemática, del proceso del desarrollo del universo y de nuestra especie.
Quizá será la memoria histórica que se resiste a morir, la que hace un llamado a la atención de tantos lectores, cuando una que otra oportunidad, escribo en relación a los asuntos del calendario. Aumenta desproporcionalmente la cantidad de visitas a mis artículos y, por supuesto, los comentarios descalificadores. Según algunos opinadores, los mayas eran una civilización de idiotas. Las predicciones, las eras zodiacales, el estudio de la máquina astrológica son solo boberías que deben sucumbir ante cálculos más relevantes como el índice de la bolsa de valores.
Esta vez les será difícil agredir, pues no traigo premoniciones ni anuncios del más allá. Por encima del criterio de los incrédulos que prefieren chapotear sobre ese charco tan fétido en que se ha convertido la realidad, de los que denigran acerca del sentimiento místico y mágico que heredamos de nuestros ancestros, este 10-10-10 es tan solo una invitación mundial a la acción por defensa de la ecología de nuestro planeta, más de 350 organizaciones están llamando a la humanidad a ejecutar cualquier acto en defensa de nuestra ecología tan agredida y amenazada por las consecuencias de la inconciencia y el desamor que impone el sistema hegemónico capitalista.

En Hong Kong unos peleadores de sumo pasearán en bicicleta por el centro de la ciudad, en Barcelona habrá un concierto de música rock a favor del cuidado del planeta, en muchas playas, grupos de ecologistas asumirán jornadas de limpieza de las playas, en otros se sembrarán árboles, se recogerá la basura y probablemente ya alguien esté invitando a realizar alguna acción por salvar a Danubio azul, cuyas aguas se han convertido en la sangre del planeta derramada con desperdicios de bauxita desde hace poco tiempo.

En algunos de los artículos que leí en relación a los sucesos programados para esta curiosa fecha, leí una sentencia que quiero compartir con todas y todos:
“El peligro más grande de nuestra humanidad reside en creer que salvarla es una responsabilidad de los demás”

Asumir un compromiso de acción, más allá de las protestas muy válidas como las realizadas en Copenhague, es una obligación a la que quiero convocar a todos. Si bien el compromiso con las luchas sociales, tan vital para velar por el fin del capitalismo y el comienzo de la era socialista, es necesario, también debe serlo la lucha cotidiana por salvar un planeta realmente en peligro de extinción; sin planeta no habrá revolución, tan sencillo.
Octubre, el décimo mes, del décimo año, además, es un mes con cualidades sorprendentes, es un mes con 5 fines de semana, tiene 5 viernes, 5 sábados y 5 domingos. Este fenómeno sucede cada 850 años, quizá todas estas fenomenologías son las que hacen nacer proposiciones de que el 10-10-10 es un día energetizante y lo llaman la hora cero para el comienzo de la última etapa descrita por el calendario azteca que finalizará el 21-12-2012, leí llamados a encender velas y hacer oraciones exactamente a las 10 horas y 10 minutos del próximo domingo 10-10-10. Eso lo dejo al criterio de cada uno de ustedes, la reflexión y la invitación es a que a partir de esta fecha y durante sus 24 horas, todos los colectivos de la humanidad viviente asumamos la defensa real de nuestro ecosistema, en la acción, en la lucha política y en el trabajo cotidiano.

Muchos se creen que todo seguirá como está, pocos aun son los que asumen la trágica situación por la que pasa la historia del hombre, así como Fidel previene de un desastre atómico que podrá encenderse ante la situación político militar, asi debemos de anunciar a todas y todos que llegó la hora en que es preciso el concurso de la humanidad entera en la salvación del holocausto imperial y de abrir, a costa hasta de nuestras vidas, las puertas de un tiempo de paz y amor, de socialismo y fraternidad, de comienzo de historia y de final del imperio egoísta y ruin del capitalismo