miércoles, 28 de octubre de 2009

Hace 238 nació Simón Rodriguez. "Samuel Robinson"

Tal día como hoy, el 28 de octubre de 1771, nació en Caracas uno de los personajes más brillantes y excepcionales: Simón Rodríguez.
Aún adolescente le fue encargada la educación del niño Simón Bolívar. Descubierta su participación en la conspiración de (Manuel) Gual y (José María) España, se fue a Europa para escapar del cadalso. Bolívar lo encontró en Viena (Austria) y juntos viajaron a Roma (Italia), donde fue testigo del juramento de Monte Sacro, en 1805. En Europa, Simón Rodríguez cultivó las corrientes avanzadas más notables. El Libertador Simón Bolívar le profesó profunda admiración, calificándolo como: “el hombre más sabio, virtuoso y extraordinario”.
Erudito y profundamente humanista, Simón Rodríguez desarrolló ideas originales sobre la educación y el gobierno. Fervoroso partidario de la educación popular, en sus escritos vinculaba la instrucción escolar a la producción e industria. Sostenía la necesidad de crear en América sistemas de gobiernos diferentes a la monarquía, pero también a las formas republicanas, que se identificaran con lo propio de los pueblos. De regreso a América, el Libertador establece su sistema educativo en Bolivia, pero encontró la oposición de las tendencias conservadoras. Muerto el Libertador, no encontró abrigo ni ayuda de nadie. Pobre llegó a vivir en Valparaíso (Chile), fabricando velas. Murió anciano y pobre en Huaymas, un humilde pueblecito peruano. En 1824, Bolívar le había escrito: “usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso”.

Con una visión futurista dijo Simón Rodríguez:
Ideas¡, ideas!, primero que letras
La sabiduría de Europa y la prosperidad de los
Estados Unidos, son dos enemigos de la libertad de pensar, en América

El pensamiento de Simón Rodríguez sigue vigente y su preocupación antiimperialista. La sabiduría europea a obnubilado, por muchos años a los habitantes de estas tierras, querer ser primero europeos, luego norteamericanos, ha sido producto de la penetración cultural e ideológica. Más hoy, el imperialismo, con sus MASS MEDIA, su libre mercado, sus políticas de consumo, irrumpen en cualquier nación, comunidad, familia trastocando lo cotidiano del ser, creando la ilusión del capital y el mito consumista.

Señala Simón Rodríguez: “En la Sociedad Republicana
No es permitido decir: No me toca hablar de la cosa pública Ni preguntar a otro…” ( pag.69. ibídem)

Sabemos que las grandes decisiones de la época colonial y luego de la independencia, a pesar que la mayoría de la población participó en la gesta independentista, la realizaban, los sectores de los blancos criollos, y algunos de los que participaron en la gesta independentista, que luego se dedicaron a ejercer el poder excluyente. Para participar en la vida pública se requería poseer determinada cantidad de dinero. Esto limitó la posibilidad del ejercicio político, para ser electo diputado, concejal, u ocupar determinados cargos públicos. Plantea Simón Rodríguez, que todo republicano debe opinar sobre la cosa pública, es decir, participar, no esperar que otro le informe o le diga. En Latinoamérica y el Caribe se está construyendo un nuevo modelo de democracia, la participativa, donde las grandes mayorías de la población viven con intensidad y constantemente el debate público y la toma de decisiones.

También señalaba Rodríguez: “ Hacer negocio con la educación
Es….. diga el lector todo lo malo que pueda todavía le quedará mucho por decir.”

Es indudable que en la realidad Venezolana, son muchos los que han hecho negocios con la educación, pero más grave, es que se limitaban la educación para determinados sectores llamados intelectuales, dejando a las mayorías en la plena ignorancia, excluidos de toda formación, además de pretender privatizar la educación, colocándola como una mercancía, de donde se pueden obtener ganancias.